Creatividad y Expresión
"...no es sólo registrar y reconocer el mundo exterior a través de las puertas de los sentidos, sino también interpretar CREATIVAMENTE el mundo interior y verterlo al exterior."
C. G. Jung
C. G. Jung
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jueves, 29 de septiembre de 2011
miércoles, 27 de julio de 2011
Fotos Cívitas y escritos sobre el proceso creativo de la composición
Miser (miserable, desdichado)-Cordis (corazón)…
Peregrina el espíritu DesAlmado con escarcha en la pupila. Sin hospedaje, sin lumbre, cruje a su paso la hoja seca. Es el otoño de la decadencia humana. La danza de los espectros en el bosque de la noche. Deserta el alma en sus ramas. Corazón envasado al vacío. Dolencia de nuestro tiempo. Misericordia.

Todo avance supone un retroceso.
Todo retroceso supone un cambio constante de orientación.
Quiebro el cristal del pensamiento primigenio.
In-significado gesto. Vacía de intención.
La curva se insinúa en la proximidad.
Inclino suave mi cabeza esperando el hombro fierro que la sostenga
Sería tan hermoso dejarse apoyar en la fragilidad, que se me antoja peligroso.
Melancolía....
Aceleración….
La rémora encalla la nave en el océano de lo inconsciente. Frena el avance paulatino con un golpe seco contra la roca. Con el latido ahogado pesa el caminar en el lodo. Lo numinoso surge como un relámpago. Miedo. Incertidumbre. La mirada nerviosa. La percepción alerta. La intuición acelera el ritmo. El rumbo errático. La angustia prospera. Imágenes sin tregua no concluyen en puerto. No hay brújula en el desconcierto. La urgencia apremia. La huída hacia delante. Los que luchan contra la tempestad, solo escuchan la tormenta de aire. Nos falta el oxígeno suave de la vida cómoda. La rémora acucia. Pronto seremos víctimas de ella y no lo podremos evadir. Náufragos del tempo anidaremos en el silencio; encallados en el océano…
Desaceleración….
Con el latido ahogado, la percepción prospera. La mirada errática lucha contra la tempestad. La huída nerviosa no concluye en puerto. Falta la vida cómoda y pronto seremos víctima de ella. No lo podremos evadir. La urgencia sólo escucha la tormenta de aire. Intuición acelerada; percepción en el ritmo. Los náufragos del tempo anidaran en lo numinoso. La brújula encallará en el océano de lo inconsciente. La rémora del miedo causa incertidumbre. Seremos víctimas en el silencio.
En pareja….
La urgencia le apremia. La tempestad acucia. Pronto nos faltará el oxígeno suave. La percepción errática lucha contra la tormenta. El tempo de anidar en el silencio ha encallado en el océano. La percepción hacia delante. La huída prospera. Como un relámpago la rémora me encalla. Víctima del silencio, el latido ahogado pesa en el lodo.
(Textos de Marisa Alonso)
sábado, 13 de noviembre de 2010
La calidad del movimiento; movimiento con calidad
"La expresión del movimiento viene determinada con la calidad con la que esta se desarrolla...Las diferentes interrelaciones entre el uso de la gravedad y el antagonismo muscular, darán lugar a las calidades básicas de movimiento. La utilización y el conocimiento consciente de estas calidades básicas, enriquecerán sobre manera los registros emocionales y expresivos" (Expresión Corporal-Arte del Movimiento. Mercedes Ridocci)
"¿Quién eres? ¿Dónde estás? No puedo verte. No puedo tocarte. Ni oírte… Me sorprendes cuando no te espero y me acunas en un suave vaivén lleno de arrullos. No puedo olerte. No puedo degustarte. Ni besarte… Me dejo llevar en tu envoltura mientras la fragilidad de cada esquina de mi cuerpo se des-hace en tu movimiento. Me atraes como un amante apasionado y tu fuerza me arrastra en la caída resbaladiza de mis piernas, de mi vientre, de mis senos. Vacías mis ideas y llega hasta mí tu reconocimiento de mí misma. No puedo abrazarte, no puedo cogerte. Ni mirarte… Muéstrate, susúrrame un segundo al oído antes de que el aire nos borre. Mi movimiento muere en ti desde donde nace y detienes el paso del vacío que me atraviesa hasta provocar el vértigo de mi locura. Eres una nada compleja que me inunda de una consciencia suavemente dibujada en cada pliegue de mi existencia. Densa como el lodo, voluble como el humo, frágil como la luz, fuerte como la noche. Tu contundencia me solivianta porque me sacude en mi crisálida con detenimiento tejida. Arrasas mis saberes y me devuelves a mí misma repleta de ti.
¿Quién eres? ¿Dónde estás? No puedo verte. No puedo tocarte. Ni oírte… Silenciosa como la mansedumbre del mar al atardecer. No me hablas, no pronuncias palabras que me enreden, sólo me arrastras hasta ti y desde ti deseo levantarme; mi cuerpo está dolorido de sentirte, mi alma sacudida de abrirte. Ahora ya no soy la misma. Ya no soy la de antes, hace tan sólo un segundo me movía segura y tú te muestras imperturbable ante mi insignificante presencia. Me arrastras hacia ti, el útero de mi existencia… El suelo que me apoya, apuntala cada jirón de mis huesos y se resiste a abandonarme; sin él me siento casi efímera como el titilar de una estrella en el cielo. Pero tú…, tú me sostienes y arraigas en mi propio descubrimiento.
No puedo abrazarte, no puedo cogerte. Ni mirarte…
Sin embargo, te siento".
Foto Escultura Camile Claudel
¿Quién eres? ¿Dónde estás? No puedo verte. No puedo tocarte. Ni oírte… Silenciosa como la mansedumbre del mar al atardecer. No me hablas, no pronuncias palabras que me enreden, sólo me arrastras hasta ti y desde ti deseo levantarme; mi cuerpo está dolorido de sentirte, mi alma sacudida de abrirte. Ahora ya no soy la misma. Ya no soy la de antes, hace tan sólo un segundo me movía segura y tú te muestras imperturbable ante mi insignificante presencia. Me arrastras hacia ti, el útero de mi existencia… El suelo que me apoya, apuntala cada jirón de mis huesos y se resiste a abandonarme; sin él me siento casi efímera como el titilar de una estrella en el cielo. Pero tú…, tú me sostienes y arraigas en mi propio descubrimiento.
No puedo abrazarte, no puedo cogerte. Ni mirarte…
Sin embargo, te siento".
Geovanna (Alumna del Taller Creatividad y Expresión Corporal).
Sensaciones plasmadas en palabras sobre clase relacionada con la gravedad y el antagonismo muscular.
sábado, 9 de octubre de 2010
EIKASIA
Platón describió[4] en su alegoría de la caverna un espacio cavernoso, en el cual se encuentran un grupo de hombres, prisioneros desde su nacimiento por cadenas que les sujetan el cuello y las piernas de forma que únicamente pueden mirar hacia la pared del fondo de la caverna sin poder nunca girar la cabeza. Justo detrás de ellos, se encuentra un muro con un pasillo y, seguidamente y por orden de cercanía respecto de los hombres, una hoguera y la entrada de la cueva que da al exterior. Por el pasillo del muro circulan hombres portando todo tipo de objetos cuyas sombras, gracias a la iluminación de la hoguera, se proyectan en la pared que los prisioneros pueden ver.Estos hombres encadenados consideran como verdad las sombras de los objetos. Debido a las circunstancias de su prisión se hallan condenados a tomar únicamente por ciertas todas y cada una de las sombras proyectadas ya que no pueden conocer nada de lo que acontece a sus espaldas.
Continúa la narración contando lo que ocurriría si uno de estos hombres fuese liberado y obligado a volverse hacia la luz de la hoguera, contemplando, de este modo, una nueva realidad. Una realidad más profunda y completa ya que ésta es causa y fundamento de la primera que está compuesta sólo de apariencias sensibles. Una vez que ha asumido el hombre esta nueva situación, es obligado nuevamente a encaminarse hacia fuera de la caverna a través de una áspera y escarpada subida, apreciando una nueva realidad exterior (hombres, árboles, lagos, astros, etc. identificados con el mundo inteligible) fundamento de las anteriores realidades, para que a continuación vuelva a ser obligado a ver directamente "el Sol y lo que le es propio",[5] metáfora que encarna la idea de Bien.
La alegoría acaba al hacer entrar, de nuevo, al prisionero al interior de la caverna para "liberar" a sus antiguos compañeros de cadenas, lo que haría que éstos se rieran de él. El motivo de la burla sería afirmar que sus ojos se han estropeado al verse ahora cegado por el paso de la claridad del Sol a la oscuridad de la cueva. Cuando este prisionero intenta desatar y hacer subir a sus antiguos compañeros hacia la luz, Platón nos dice que éstos son capaces de matarlo y que efectivamente lo harán cuando tengan la oportunidad, [6] con lo que se entrevé una alusión al esfuerzo de Sócrates por ayudar a los hombres a llegar a la verdad y a su fracaso al ser condenado a muerte. (Wikipedia)
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